Hola Srta.: Acabo de leer el documento que habla sobre los secuestros y asesinatos en contra de los periodistas colombianos. Es verdaderamente lamentable la desprotección que existe en ese país,para las personas a las que realmente les importa informar al mundo la difícil situación que viven a diario. Realmente me siento una persona agradecida de vivir en un país en el que ,si bien es cierto, existen narcotraficantes, los secuestros no son algo tan comun como lo es para los colombianos.
Srta Catherine: (Esto me recuerda mucho a la sección cartas al director de los diarios) A partir del texto leído puede surgir una pregunta:¿En qué contexto podemos hablar de libertad de expresión? Las leyes son leyes: mandan, prohíben y permiten, porque en la sociedad esto está previamente establecido, sin embargo estas leyes de sociedad se limitan a su aceptación de la misma, por lo tanto, quienes no viven en ella (antisociales) obviamente no las aceptarán y las pasarán por alto. Es este el caso de Colombia: con el libro Noticia de un secuestro hemos conocido el problema que pasa este país desde la mirada humana e interior, lo que complementa la comprensión de dicho problema por nuestra parte. Lamentablemente, en Colombia el estado no puede ser un ente regulador que vele por el bienestar de sus habitantes, porque existe un grupo de personas que tienen este control por sobre el país. Aquí las leyes no funcionan y la constitución es cada día más olvidada. Los periodistas y la prensa en países como el nuestro hacen uso de ese poder, propio de los medios de comunicación masivos, con plena libertad y a veces se da el caso del abuso de esta. A pesar de todos estos probables abusos o mal interpretaciones de la libertad de expresión, cualquier insinuación de represión hacia estos medios es duramente criticada (paradójicamente por ellos mismos), sin embargo en Colombia el periodista no puede gozar de tales privilegios. Su trabajo se ve asechado diariamente por los que controlan al país no precisamente de manera positiva. Pero son tipos distintos de información los que preocupan en Colombia. A diferencia de lo que a veces ocurre en Chile -cuando se critica el abuso de libertad de prensa si por ejemplo se ha manchado la imagen de alguna figura de la TV-, los periodistas colombianos están en peligro diariamente por mostrar la verdad y los hechos que acaecen en su país. De esta manera, no solo los derechos de los periodistas son pasados a llevar, sino que también los de la sociedad colombiana, la que también tiene derecho a ser informada de lo que acontece en su país. Aquí, sentados frente a una pantalla no podemos hacer mucho, tampoco lo lograremos si nos levantamos. Pero conocer las causas y consecuencias de estas situaciones nos ayuda a crear la conciencia necesaria para no permitir que en la sociedad que espera por nosotros dentro de algunos años no repita estos errores, tanto así como la sociedad actual ha observado con una mirada más madura los grandes errores del pasado y ha aprendido de ellos para no permitir que se repitan por culpa de mentalidades con falta de conciencia social.
Tía Cathy, Compañeras: (Ah, y como dijo la ville, Sr. Director)
Creo que el libro me ayudó bastante a internalizarme en este gran problema que aqueja a la sociedad Colombiana, la verdad, es que nunca pensé que fuera tan grave. Es bastante complicado hablar de Libertad de Expresión, Cuando nos encontramos con un planeta entero, que no ha definido bien el concepto de libertad, ha sido una palabra que históricamente se ha pisoteado, violado, y muchas veces utilizado para el beneficio de unos pocos. Y es Colombia, la nación que en este instante nos ayuda a darnos cuenta de lo importante que es. Debido al gran problema de violencia, guerrillas y narcótrafico, los periodistas colombianos actúan tal vez como uno de los principales actores que velan por la justicia de un pueblo olvidado, teniendo que pagar altos precios. Es absurdo que la "mafia" Colombiana alcance más poder que el Estado mismo. Es un tema para debatir ampliamente, bastante interesante, pero más que seguir criticándolo, es necesario reflexionar... Latinoamérica en general sigue siendo víctima de abusos, y siguen existiendo personas que por hacer justicia deben pagar con sus vidas, siguen existiendo opresores y oprimidos, y es nuestra tarea buscar la forma de revertir esta situación, buscar las instancias en donde podamos trabajar arduamente en la construcción de una nueva sociedad, porque como dijo alguien por ahí, "La Historia es Nuestra, y la hacen los Pueblos"
Hola Srta: Después de leer este extenso documento he llegado a la conclusión de que la situación que se vive en otros países es abismante, puesto que temas como la corrupción, el narcotráfico y las violaciones de los derechos humanos en general, son hechos lamentables que afortunadamente en Chile no se dan de esa forma tan brutal. El libro "Noticia de un secuestro" me mostró este mundo de los colombianos en donde no se pueden expresar libremente y mucho menos se puede hablar de vivir en paz. Es increíble como los narcotraficantes se han ido apoderando del país, llegando incluso al nivel de que ni el gobierno ha sido capaz de erradicarlos.
En relación al documento y la obra de García Márquez, es posible inferir que en Colombia la libertad de expresión es “manoseada” o es pasada a llevar, ya que en algunos casos los antisociales impiden que los periodistas se expresen, a través de los medios de comunicación, lo que origina violación a los derechos humanos, sin importar las consecuencias.
Además se puede apreciar en Noticia de un Secuestro, la mentalidad de algunos colombianos, específicamente de quienes cometieron grandes delitos como por ejemplo secuestros, asesinatos (en 1991 ocurrieron veinte asesinatos diarios y una masacre cada cuatro días). La mayoría de estas personas, no tienen educación y para lograr sobrevivir en esa trágica sociedad, en donde no saben distinguir entre el bien y el mal, buscan “trabajos”, que por asesinar a una persona (principalmente policías, suboficiales, agentes) recibirían cierta suma de dinero. Pero para sorpresa de algunos los antisociales, no son los únicos en contaminar la sociedad colombiana, porque tanto como los “extraditables”, los policías también cometen delitos o injusticias sobre gente inocente, que por solo falsos prejuicios se dejan llevar por sus instintos.
Finalmente me doy cuenta que los problemas que existen en nuestro país, son incomparables con la mala calidad de vida que poseen los colombianos.
5 comentarios:
Hola Srta.:
Acabo de leer el documento que habla sobre los secuestros y asesinatos en contra de los periodistas colombianos.
Es verdaderamente lamentable la desprotección que existe en ese país,para las personas a las que realmente les importa informar al mundo la difícil situación que viven a diario.
Realmente me siento una persona agradecida de vivir en un país en el que ,si bien es cierto, existen narcotraficantes, los secuestros no son algo tan comun como lo es para los colombianos.
Yary.
Srta Catherine:
(Esto me recuerda mucho a la sección cartas al director de los diarios)
A partir del texto leído puede surgir una pregunta:¿En qué contexto podemos hablar de libertad de expresión?
Las leyes son leyes: mandan, prohíben y permiten, porque en la sociedad esto está previamente establecido, sin embargo estas leyes de sociedad se limitan a su aceptación de la misma, por lo tanto, quienes no viven en ella (antisociales) obviamente no las aceptarán y las pasarán por alto.
Es este el caso de Colombia: con el libro Noticia de un secuestro hemos conocido el problema que pasa este país desde la mirada humana e interior, lo que complementa la comprensión de dicho problema por nuestra parte. Lamentablemente, en Colombia el estado no puede ser un ente regulador que vele por el bienestar de sus habitantes, porque existe un grupo de personas que tienen este control por sobre el país. Aquí las leyes no funcionan y la constitución es cada día más olvidada.
Los periodistas y la prensa en países como el nuestro hacen uso de ese poder, propio de los medios de comunicación masivos, con plena libertad y a veces se da el caso del abuso de esta. A pesar de todos estos probables abusos o mal interpretaciones de la libertad de expresión, cualquier insinuación de represión hacia estos medios es duramente criticada (paradójicamente por ellos mismos), sin embargo en Colombia el periodista no puede gozar de tales privilegios. Su trabajo se ve asechado diariamente por los que controlan al país no precisamente de manera positiva.
Pero son tipos distintos de información los que preocupan en Colombia. A diferencia de lo que a veces ocurre en Chile -cuando se critica el abuso de libertad de prensa si por ejemplo se ha manchado la imagen de alguna figura de la TV-, los periodistas colombianos están en peligro diariamente por mostrar la verdad y los hechos que acaecen en su país. De esta manera, no solo los derechos de los periodistas son pasados a llevar, sino que también los de la sociedad colombiana, la que también tiene derecho a ser informada de lo que acontece en su país.
Aquí, sentados frente a una pantalla no podemos hacer mucho, tampoco lo lograremos si nos levantamos. Pero conocer las causas y consecuencias de estas situaciones nos ayuda a crear la conciencia necesaria para no permitir que en la sociedad que espera por nosotros dentro de algunos años no repita estos errores, tanto así como la sociedad actual ha observado con una mirada más madura los grandes errores del pasado y ha aprendido de ellos para no permitir que se repitan por culpa de mentalidades con falta de conciencia social.
Tía Cathy, Compañeras:
(Ah, y como dijo la ville, Sr. Director)
Creo que el libro me ayudó bastante a internalizarme en este gran problema que aqueja a la sociedad Colombiana, la verdad, es que nunca pensé que fuera tan grave.
Es bastante complicado hablar de Libertad de Expresión, Cuando nos encontramos con un planeta entero, que no ha definido bien el concepto de libertad, ha sido una palabra que históricamente se ha pisoteado, violado, y muchas veces utilizado para el beneficio de unos pocos.
Y es Colombia, la nación que en este instante nos ayuda a darnos cuenta de lo importante que es.
Debido al gran problema de violencia, guerrillas y narcótrafico, los periodistas colombianos actúan tal vez como uno de los principales actores que velan por la justicia de un pueblo olvidado, teniendo que pagar altos precios. Es absurdo que la "mafia" Colombiana alcance más poder que el Estado mismo.
Es un tema para debatir ampliamente, bastante interesante, pero más que seguir criticándolo, es necesario reflexionar... Latinoamérica en general sigue siendo víctima de abusos, y siguen existiendo personas que por hacer justicia deben pagar con sus vidas, siguen existiendo opresores y oprimidos, y es nuestra tarea buscar la forma de revertir esta situación, buscar las instancias en donde podamos trabajar arduamente en la construcción de una nueva sociedad, porque como dijo alguien por ahí, "La Historia es Nuestra, y la hacen los Pueblos"
Besotes, Nos vemos :D
Hola Srta:
Después de leer este extenso documento he llegado a la conclusión de que la situación que se vive en otros países es abismante, puesto que temas como la corrupción, el narcotráfico y las violaciones de los derechos humanos en general, son hechos lamentables que afortunadamente en Chile no se dan de esa forma tan brutal.
El libro "Noticia de un secuestro" me mostró este mundo de los colombianos en donde no se pueden expresar libremente y mucho menos se puede hablar de vivir en paz.
Es increíble como los narcotraficantes se han ido apoderando del país, llegando incluso al nivel de que ni el gobierno ha sido capaz de erradicarlos.
Hola Srta Cathy:
En relación al documento y la obra de García Márquez, es posible inferir que en Colombia la libertad de expresión es “manoseada” o es pasada a llevar, ya que en algunos casos los antisociales impiden que los periodistas se expresen, a través de los medios de comunicación, lo que origina violación a los derechos humanos, sin importar las consecuencias.
Además se puede apreciar en Noticia de un Secuestro, la mentalidad de algunos colombianos, específicamente de quienes cometieron grandes delitos como por ejemplo secuestros, asesinatos (en 1991 ocurrieron veinte asesinatos diarios y una masacre cada cuatro días).
La mayoría de estas personas, no tienen educación y para lograr sobrevivir en esa trágica sociedad, en donde no saben distinguir entre el bien y el mal, buscan “trabajos”, que por asesinar a una persona (principalmente policías, suboficiales, agentes) recibirían cierta suma de dinero. Pero para sorpresa de algunos los antisociales, no son los únicos en contaminar la sociedad colombiana, porque tanto como los “extraditables”, los policías también cometen delitos o injusticias sobre gente inocente, que por solo falsos prejuicios se dejan llevar por sus instintos.
Finalmente me doy cuenta que los problemas que existen en nuestro país, son incomparables con la mala calidad de vida que poseen los colombianos.
Atentamente
Valeria Inostroza.
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